lunes, agosto 27, 2007

Una dama llamada Historia y África



"[África] no es interesante desde el punto de vista de su propia historia, sino por el hecho de que vemos al hombre en un estado de barbarie y salvajismo que le impide formar parte aún de la civilización. África, por mucho que nos remontemos en la historia, ha permanecido cerrada, sin vínculos con el resto del mundo. Es el país del oro, encerrado en sí mismo, el país de la infancia que, al margen del día de la historia consciente, está envuelta en el negro color de la noche."


La Razón en la historia

2 comentarios:

Reverendo Pohr dijo...

Cuesta creer que alguien como Hegel, con sus aportaciones al Pensamiento Contemporaneo, pudiera afirmar aberrantemente cosas semejantes. Algo parecido al pensamiento de Aristóteles sobre las mujeres. Seres de su tiempo.

Greetings.

el_situacionista dijo...

Todo pensamiento tiene un lado oscuro, Reverendo. Hegel no podía ser menos. Al fin y al cabo le tocó vivir y opinar en un momento histórico donde la conciencia de occidente se estaba formando... ¡y todos son hijos de la Ilustración! Para lo bueno y para lo malo ahí están papá y mamá.